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Juan Gavasa

Modestia y vanidad

Modestia y vanidad

Macaco es uno de los fenómenos de masas del actual panorama musical español. Él es consciente de que está en la cresta de la ola y que su música es en estos momentos una demanda casi general en cualquier festival. Estuvo en el Rock in Río y arrasó ante cerca de 60.000 personas con unas canciones y un estilo tan reconocibles y especiales que han creado un sello propio, difícilmente imitable. Macaco es Macaco y su personal concepto sonoro es una fórmula de éxito que puede resultar atractivo para los más modernos y para los que añoran los buenos tiempos de la rumba catalana. Él es dedudor de Peret y Gato Pérez, sin duda, pero también de Manu Chao, de Ojos de Brujo y de otros artistas que hace ya muchos años decidieron arrancarse las estiquetas de encima y experimentar con la música, la electrónica y las enormes posibilidades que ofrecía el break beat. Música real con coberturas digitales y samplers que suenan como rasgaduras. Macaco vive un dulce momento que sueñan todos los artistas; es un icóno de los adolescentes y un músico respetado por su colaboración con diversas causas sociales. En la noche del sábado en Graus se pudo comprobar el enorme tirón que tiene entre los más jóvenes con una media de edad que descendió en casi tres décadas respecto a la registrada la noche anterior con Los Secretos. Daniel Carbonell estuvo muy intenso durante todo el concierto, alternando algunas de su canciones más emblemáticas con soflamas en defensa del medio ambiente, la comunicación o la solidaridad. Sin duda el momento álgido de la noche llegó con la interpretación de "Moving", la canción que le ha llevado definitivamente a su consolidación entre el gran público. Macaco y sus conocidos movimientos sobre el escenario absorben la atención de todos. Pero no habría que olvidar la enorme calidad de su grupo, músicos de gran altura que envuelven con eficacia ese producto musical llamado Macaco.

Antes de él abrieron la noche los madrileños Joe Crepúsculo, un interesante proyecto musical que bebe de las torrenciales fuentes de la música española de finales de los 70. Sus canciones recuerdan a Aviador Dro o Kaka de Luxe, pero eso no significa que su propuesta musical sea un simple sucedáneo. Ellos reinterpretan los estilos que definen su música y se permiten versionear clásicos como "Al Alba" de Luis Eduardo Aute, una irreverencia que respeta con pulcritud el espíritu de la simbólica canción. Después de Joe Crepúsculo saltó al ruedo Amparo Sánchez  y no necesitó  ni una canción para demostrar que es una de las voces más  interesantes del panorama nacional. Despojada de las ataduras de Amparanoia, ahora  es ella y sus excelentes músicos, nadie más. Ahora es Amparo y toda su carga  de mestizaje y fusión, que le lleva a transitar por los turbulentos caminos que unen Tucson con La Habana, el nombre de su nuevo disco. Amparo es una profesional de los pies a la cabeza y, por lo tanto, su principal virtud es la modestia y la cercanía. Este año va a recorrer medio mundo con su nuevo album pero sigue siendo la misma Amparo de amplia sonrisa y mirada cercana.

El telón lo bajaron los Rap'susklei con la presentación de las canciones que componen su último disco, "Pandemia". Los zaragozanos son tremendamente solventes en el escenario y conocen a la perfección los inciertos estados de ánimo por los que puede gravitar un auditorio durante un concierto. Eso sólo se puede llegar a conocer con muchas horas sobre el escenario y ellos entendieron que los grausinos querían marcha y poderío. Ellos no defraudaron y fueron el colofón perfecto a tres días de música con "ñ".

5 comentarios

Nani -

Yo también me alegro mucho de que retomes esto del blog, y sobre todo de que tengas motivos para hacerlo.
Bienvenido. Besos

grosem -

Bieeeeen, ha vuelto Juanito

Juan -

Gracias. Ha costado aunque es un regreso prudente, sosegado y muy austero. Pero creo he vuelto a encontrar motivos para escribir.

Emilio -

Macaco no es Jamiroquai?

Me alegro mucho de volver a leerte.

Pili A -

Me encantaría poder ir... tendrá que ser en otra vida... o al menos dentro de unos años
Saludos y gracias por regresar al mundo blogero
Pili Amparo